Todos los 21 de diciembre de todos los años desde
hace más de 2000 años, viene el Ángel de la Navidad.
Es el ángel que acompañó a Gabriel para anunciar
la llegada del Salvador del mundo.
Es el ángel que se quedó en aquellos días para cuidar
y guiar a los pastores que fueron a adorar al Mesías.
El día 21 de diciembre es el momento de preparar y
llenar de luz nuestro hogar para la conmemoración
más importante celebrada el 24, en la nochebuena.
Porque son 3 días antes y 3 días después mas el día
del nacimiento nos da 7, que es el número de la luz,
el número de Dios, en que debemos estar en armonía
con nosotros mismos, con nuestros semejantes y con la
creación toda, en actitud de recogimiento y
agradecimiento a Dios por enviar a su Hijo para
redimirnos.
El día 21 de diciembre se celebra la llegada de una
esfera de luz en los cielos, anunciando un hecho
divino en la tierra. Esa luz, ese cometa, como quieran
llamarlo, fue el Ángel de la Navidad.
Ese día se hace o se compra pan dulce, caramelos,
chocolates, masitas dulces y se prepara una mesa con
figuras de ángeles, adornada como para una fiesta,
con velitas doradas o blancas. Y se invita a todos los
niños que uno conozca y quiera compartir con ellos
ese agasajo particular. También se preparan los regalos
para hacer el día de navidad
La preparación de la casa:
en el aspecto espiritual se hace de la siguiente
manera; se compra incienso en grano de buena
calidad
y carbón vegetal. Luego de limpiar y ordenar la casa
para la fiesta de los dulces, se encienden al rojo, los
carboncitos.
Se colocan en un recipiente con mango y se le va
echando de a poco el incienso, esto produce bastante
humo de muy agradable fragancia. Hay quienes
le agregan algunas sustancias con diferentes perfumes
florales o frutales.
Eso depende del gusto de cada uno, como así también
pueden encender varillas de sahumerios con las
fragancias citadas, como por ejemplo con olor a rosas
, jazmín, manzana, limón, mandarina, naranjas, violetas,
etc.
Es importante cuando el incienso comience a esparcirse,
caminar por toda la casa llevando el recipiente con el
incienso para que el humo penetre por todos los rincones
del hogar.
Luego debe abrirse por unos minutos las puertas y
ventanas para que salga todo el humo del interior.
Una vez que el aire se ha limpiado puede volverse
a cerrar nuevamente.
Debe hacerse de día, antes de las siete de la tarde.
De esta manera limpiamos la casa de restos
energéticos negativos y elevamos junto con el humo
una oración para bendición del hogar.
La oración es la siguiente:



